Héroes por la inclusión

Marvel anunció que la dará otro giro importante a su universo y que Sam Wilson se convertirá en el nuevo Capitán América. Pero la apuesta no sólo se centrará en el primer vengador negro, sino que Thor también cambiará y ahora será mujer. Los personajes de los cómics se ponen firmes con la responsabilidad social y buscan sentar el reflejo de la realidad actual.

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Thor y el Capitán América, los elegidos de Marvel para representar la realidad social.

Thor y el Capitán América, los elegidos de Marvel para representar la realidad social.

Todos amamos a los superhéroes. Todos los admiramos, seguimos, intentamos saber de ellos lo más que podemos e, incluso, muchos de nosotros soñamos alguna vez abandonar el mundo de lo real y viajar a ese universo donde los metahumanos, los grandes poderes, los buenos y malos son moneda corriente en la rutina de los ciudadanos. Sin embargo, somos conscientes de que esos coloridos defensores de la paz y el bienestar son producto de una sociedad humana – sumamente real – que nutre su concepción y su comportamiento.

Batman, el poderoso Caballero Oscuro de Ciudad Gótica, emergió hacia fines de la década del ’30 presentando una respuesta, en el mundo de DC, a la incontrolable tasa de crimen organizado que se apreciaba en los Estados Unidos por esos años (dependiente, además, de los resabios de la Ley Seca). Y Superman, con su infinidad de habilidades, le dio una creencia al pueblo de norteamericano de que exorcizar los demonios de la Guerra Fría y mostrar un porte de fortaleza hacia el enemigo soviético que miraba desde lo lejos era posible.

Pero de este análisis cuasi sociológico del origen de los heroicos guerreros de los cómics, Marvel no queda exenta. El Capitán América, nacido en 1941, fue una fuerte propaganda política por aquellos años y una agresiva estrategia comunicacional para captar a los jóvenes y encarrilarlos a enlistarse a las fuerzas que dieron batalla en la Segunda Guerra Mundial. Más aún, Peter Parker y su arácnido álter ego, con primeras apariciones en 1962, fueron fieles representantes de los gloriosos años del modelo capitalista. Sus amigos, aliados y villanos giraron, en aquel enfoque inicial, en torno a una fuerte sociedad de consumo y minada de marcadas clases económicas.

Por tanto, y como las masas de estos tiempos la han dado tamaño giro a los arquetipos de actores sociales,  la editorial perteneciente a Walt Disney Company ha tomado la posta que dejó su principal competidora – que desde hace unos años “reseteó” a Linterna Verde con una renovada elección sexual – y anunció que, en sus próximos tirajes, el Capitán América será nada menos que Sam Wilson, quien hasta ayer nomás era Falcon (y hasta tuvo una participación en Captain America: The Winter Soldier), y que Thor será reconfigurado en un personaje femenino.

“El Universo Marvel siempre ha sido construido para parecerse y reflejar el mundo que nos rodea. El nuevo Capitán América y Thor ponen un signo de exclamación en nuestro compromiso de poblar nuestras historias con superhéroes inteligentes, poderosos y diversos”, le explicó Axel Alonso, editor en jefe de Marvel Comics, al sitio Metro.

No obstante, y más allá de incentivar la participación de personajes de piel negra en las historietas (Wilson se sumará a Miles Morales, el actual Spider-Man, y al Johnny Storm de la próxima película de Fantastic Four) o de reconocer el rol femenino en el siglo XXI e intentar dar porte a una heroína mujer – algo que hasta aquí Marvel no ha logrado, en la medida en que sí lo ha hecho DC con la Mujer Maravilla – habrá varios puntos argumentales que adecuar: ¿Será la historia de Thor completamente nueva y negando la existencia de un antecesor? O, ¿De dónde sacará Sam Wilson los poderes de Supersoldado? Sin dudas, interrogantes que el afán por mostrar compromiso humanístico y responsabilidad por la inclusión social han convertido en tarea urgente para los guionistas.

Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*