Un tema legal: ¿a quién pertenece el nombre “Captain Marvel”?

La marca Captain Marvel ha atravesado por fuertes litigios en la historia de los cómics.

La marca “Captain Marvel” ha atravesado por fuertes litigios en la historia de los cómics.

Capitanes y Capitanas Marvel sobran en la historia de los cómics. Sin embargo, la proliferación de esa identidad hacia diferentes personajes de DC, Marvel y algunas otras editoriales a través de las eras, encierra una interesante novela de litigios sobre posibles plagios y años de puja en tribunales. Desde Billy Batson hasta Carol Danvers, pasando por una de las figuras más hilarantes jamás vista en las historietas…

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

En el mundo de los cómics, como en el cine, la televisión, las novelas, el mercado de la música, las obras teatrales – en fin, como en toda expresión cultural – las cuestiones legales son un tema realmente importante a la hora de crear personajes y publicar sus historias masivamente. Si bien existen muchos casos que son prueba de ésto, el más famoso de todos ellos es el que rodeó al nombre (o más bien a la marca registrada) de “Captain Marvel”, desde la primera edad de las historietas hasta, prácticamente, nuestro tiempo. Un litigio que tiene como actores estelares a los grandes tanques de la industria, DC Comics y Marvel, pero que también ha sumado a través de los años a editoriales cuyo nombre ha perdurado en el tiempo por estar inmersas en este conflicto más allá de la fama de sus obras.

El primer Captain Marvel (nótese que en inglés no hay distinción de masculino o femenino en la palabra Captain, por ello aplica para Capitán o Capitana) fue ese grandote de traje rojo con el rayo en el pecho que hoy conocemos como Shazam. Es decir, Billy Batson, un niño que conoce a un viejo hechicero llamado Shazam, que le otorga los poderes mágicos para convertirse en un adulto musculoso, dotado de súper fuerza, velocidad, invulnerabilidad y la capacidad de volar y lanzar rayos con el simple hecho de pronunciar la palabra “Shazam”. La primera aparición de este personaje fue en el número 2 de Whiz Comics, en 1940, creado por C. C. Beck y Phill Parker para el sello de Fawcett Comics.

El primer Captain Marvel (hoy Shazam) fue publicado por Fawcett Comics.

El primer Captain Marvel (hoy Shazam) fue publicado por Fawcett Comics.

La idea que dicha editorial manejaba por aquellos años para la salida del personaje era bastante clara y respondía a lo que hoy podríamos denominar un profundo estudio del mercado. Para 1940, DC y Marvel ya habían lanzado a escena a jóvenes ayudantes de sus héroes para captar la atención del público más pequeño (Batman tenía a Robin; Flecha Verde, a Speedy; y el Capitán América ya compartía aventuras con Bucky Barnes). Sin embargo, esos precoces justicieros no tenían demasiada fuerza dentro de las tramas y muy lejos estaban de discutirle alguna decisión a sus mentores (pensemos en que a Dick Grayson le llevó 44 años emanciparse definitivamente de Bruce Wayne y adoptar la identidad de Nightwing, recién en 1984). Por tal motivo, el director Roscoe Kent Fawcett le encargó a su equipo de escritores un personaje que fuera tan fuerte como Superman y que compartiera un significante parecido con el hijo pródigo de DC, pero que fuera un niño, con el fin de darle al público infantil lo que estaba esperando.

Por mucho que lo deseara, Fawcett seguramente jamás esperó fue que el personaje tuviera un éxito increíble, que lo catapultó a convertirse en el superhéroe con mayor cantidad de fanáticos en aquel momento. Los lectores adoraban al personaje, como así también a sus historias. Tan popular de volvió el Captain Marvel de Fawcett Comics que fue el primer personaje de las historietas en ser llevado a la televisión. Sí, con un serial live-action en 1941. Desde luego, situación que molestó mucho a los directivos de DC. ¿Cómo podía ser que un personaje que era, a su entender, una vil copia de Superman tuviese más éxito que el auténtico? (NdR: muchísimos años después, en el film animado Superman/Batman: Enemigos Públicos – de 2009 – DC se mofaría de esto haciendo que el Hombre de Acero intercambie trajes con el Capitán Maravilla sin que Lex Luthor pudiese notarlo, ya que la contextura física de ambos es idéntica). Y, como ya en 1941, los cómics de Captain Marvel superaban considerablemente en ventas a los de Superman, DC envió un ultimátum a Fawcett para que desistiera de continuar publicando al personaje, con la amenaza de que, caso contrario, llevaría el caso a juicio por plagio y por infringir los derechos de autor que ellos tenían sobre el Último Hijo de Krypton.


El primer episodio de Adventures of Captain Marvel (1941).

Fawcett, que ya había tenido que suprimir la salida de un personaje de su arsenal anteriormente por un conflicto con DC (Master Man), esta vez hizo caso omiso al aviso de su competidora y fue demandada. De todas formas, gracias a la cuota burocrática y con una justicia tardía, el juicio se llevó a cabo recién en 1948, cuando el Captain Marvel era ultra popular y vendía de 1.3 millones a dos millones de copias en cada salida bimensual (es decir, tres veces más lo que el número 1 de Amazing Spider-Man vendió en 2014 – dato que se tiene como el récord en ventas de cómics desde los 2000 hacia adelante). Esta realidad sirvió para que el tribunal fallara en favor de Fawcett y el Capitán Maravilla pudiese seguir con su tirada de siempre. Aunque la alegría le duró muy poco a los ganadores del litigio.

En los años siguientes a la Segunda Guerra Mundial, la venta de historietas cayó considerablemente en Estados Unidos (y en todo el mundo) y Fawcett – aun con el enorme esfuerzo del Captain Marvel – no fue la excepción y el manotazo de ahogado de la editorial para no ir a la quiebra fue aceptar el pago de 400.000 dólares por parte de DC a cambio de cesar la impresión de su personaje más redituable. Así, el personaje más querido por el público durante la década del ’40 desapareció del mercado hasta 1973, año en que, en un movimiento poco predecible, DC compró de los derechos del Captain Marvel y toda su familia para integrarlos a su universo de superhéroes (fueron a parar a la llamada Tierra-S y formaron parte de la brillante edición limitada Crisis en Tierras Infinitas, en 1985). Y, ya en 1987, el Capitán y sus ayudantes tuvieron su propia miniserie bajo el sello de DC, llamada Shazam: un nuevo comienzo (Shazam: The New Beginning), con el detalle de que el nombre del mágico justiciero, es decir Captain Marvel, no aparecía en el rótulo de la tira.

Shazam: The New Beginning fue la primera serie propia del Captain Marvel con el sello de DC Comics.

Shazam: The New Beginning fue la primera serie propia del Captain Marvel con el sello de DC Comics.

¿Qué se lo impedía? En concreto, la existencia de una reglamentación sobre el uso de marcas registradas. Cuando una compañía adquiere una marca registrada es necesario publicar regularmente para demostrar que uno trata de impulsar esa marca en el mercado. Cuando no se cumple con esto, no publica o no hace uso de esa marca en un período de tiempo determinado, esa marca queda libre para que cualquier otra empresa pueda hacer uso de ella. Dado que Fawcett no había publicado ni explotado la idea de “Captain Marvel” desde fines de los ‘40s por su acuerdo con DC, la denominación quedó flotando legalmente al alcance de cualquiera editorial que quisiese tenerla. Y ahí es donde entró en acción otra compañía comiquera, MF Enterprises que registró a lo que, sin ningún reparo, vamos a llamar “el peor Captain Marvel de todos los tiempos”.

En 1966, esta empresa que no pasó a la historia ni mucho menos por tener su propio Capitán Maravilla, lanzó su tirada de las aventuras de Myron Fass, un muchacho capaz de ¡dividir las extremidades de su cuerpo! al pronunciar la palabra “sepárense”. Obvio, el personaje fue un chasco y sólo duró dos meses en los puestos de diarios y revistas (cuatro números). Pero lo significativo de esta anécdota de lo que no se debe hacer con un superhéroe fue que a partir de este justiciero que accionaba botones como si fuese Dedos de los Locos Adams es que otro gigante de la industria se fijó en el nombre “Captain Marvel”. Y sí, ese gigante era Marvel Comics.

MF Enterprises quedará en los anales por haber ideado a uno de los personajes más hilarantes de los cómics.

MF Enterprises quedará en los anales por haber ideado a uno de los superhéroes más lamentables de todos los tiempos.

En 1967, Marvel registró la marca Captain Marvel como propia y dio vida a, justamente, un capitán de la Flota Kree (hablamos de esta especie alienígena en esta otra nota) llamado Mar-Vell, que apareció en el número 12 de Marvel Super-Heroes de ese año. Desde luego, que ésta también fue una movida para darse un gusto propio y a sus fanáticos, ya que la editorial no tenía un personaje que tuviera la palabra “Marvel” en su nombre. Así el panorama, aunque DC tuviera los derechos de autor de su propio Captain Marvel, no podía hacer uso de tal como una marca. Es decir, no podía publicar historias que tuvieran el nombre del personaje en la cubierta de los cómics, como tampoco tenía permiso para hacer anuncios de sus tiras con tal inscripción. Por ello, las denominó Shazam, aunque en las páginas interiores el grandote se siguiera llamándose Captain Marvel. Varias décadas después, cuando el Universo DC se reajustó al sello de los Nuevos 52 (tras Flashpoint, en 2011), el héroe de la editorial neoyorquina cambió su nombre por el de Shazam, resignando definitivamente la identidad que lo hizo famoso.

El alienígena Mar-Vell fue el primer Captain Marvel de la Casa de las Ideas.

El alienígena Mar-Vell fue el primer Captain Marvel de la Casa de las Ideas.

Por el contrario, Marvel – que tenía la marca en su poder y debía tener tiradas constantes con este rótulo para no perderla – hizo un fuerte uso del nombre Captain Marvel para varios de sus personajes. Además del mencionado Mar-Vell, la Casa de las Ideas le entregó esa identificación a Mónica Rambeau, una joven de Nueva Orleáns que, tras un accidente científico al intentar extraer energía de otra dimensión, adquirió el poder de transformar su cuerpo en cualquier forma del espectro electromagnético. Esta figura, que fue conocida como Captain Marvel II (o la primera Capitana Marvel, en sus versiones en español), tuvo su primera aparición en Amazing Spider-Man Annual #16, de 1982. Sin embargo, no es el personaje más emblemático de Marvel en usar esa identidad.

Monica Rambeau fue la segunda Captain Marvel de la Casa de las Ideas.

Monica Rambeau adoptó el nombre de Captain Marvel II.

Ese honor le pertenece a nuestra querida Carol Danvers. La rubia tuvo su debut en el mundo de las historietas en el número 13 de Marvel Super-Heroes, en 1968, como una integrante del cuerpo de seguridad de la NASA que tiene una relación amorosa con el alienígena Mar-Vell. Cuando un dispositivo de la nave en la que viajaban estalla, la explosión hace que parte del ADN del extraterrestre se fusione con su organismo, transformándola en un híbrido humano-kree, con asombrosos poderes y habilidades. Y, si bien primero pasó por la identidad de Ms. Marvel (desde 1977) y se elevó como una de las heroínas favoritas de los fans, Carol adquirió recientemente la nomenclatura más usada de la historia de los cómics a partir de Captain Marvel #1, en septiembre de 2014, y la ha explotado fuertemente desde entonces.

Luego de ser Ms. Marvel por largos años, Carol Danvers se convirtió en la más reciente Captain Marvel.

Luego de ser Ms. Marvel por largos años, Carol Danvers se convirtió en la más reciente Captain Marvel.

Sobre ella tratará la homónima película que Marvel Studios estrenará el 2 de noviembre de 2018, cuyos rumores más fuertes hablan de una materialización del personaje en la piel de Emily Blunt (Looper, Edge of Tomorrow). Si sacaron bien los cálculos, se habrán dado cuenta de que el lanzamiento de dicho film será apenas meses antes de que DC lleve a la pantalla grande a Shazam!, cinta del Capitán Maravilla original (5 de abril de 2019). Y sí, aunque los litigios sobre esta marca hayan quedado en el pasado, el cruce de estas figuras pertenecientes a las más grandes editoriales del mundo es absolutamente inevitable…


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