La singularidad de un hombre: el final de temporada de The Flash

En el final de temporada de The Flash, Barry se enfrentó a su noche más oscura.

En el final de temporada de The Flash, Barry se enfrentó a su noche más oscura.

The Flash tuvo un cierre de temporada que quedará marcado en la memoria de miles de fanáticos. En un capítulo plagado de emotividad, Barry se enfrentó al peor horror de su vida y tomó la decisión que lo convirtió en un héroe para siempre. Acá, todo el análisis del season finale del Corredor Escarlata, con spoilers y secretos de los 43 minutos más apasionantes del año. Para no perdérselo…

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Ser objetivos a la hora de escribir una crítica sobre un final de temporada no siempre es fácil. Muchas son las cosas que deben entrar dentro del análisis, como ser los acontecimientos que llevaron al desenlace del volumen, el crecimiento de los personajes, la intensidad y la cadencia con la que los hechos se dieron en el episodio cúlmine para sostener un ritmo de acción para que, al mismo tiempo, el espectador mantenga su propio nivel de excitación. Además, no podemos dejar de contar entre estos factores a nada más, ni nada menos, que el argumento del mismo. No hay nada más exitoso que un capítulo que llena las expectativas con una gran procesión narrativa.


Muchos fueron los pasos que debió dar Barry para llegar a su momento determinante.

Pero, ¿qué pasa cuando, cumplidas todas estas etapas, la gigantesca cuota de emotividad borra todas esas sensaciones?, ¿cuándo las lágrimas son más fuertes que el asombro?, ¿cuándo nos predisponemos a terminar de ver el season finale de nuestra serie favorita allá bien arriba y terminamos con el espíritu quebrado por ver aquello que puede soportar su protagonista? Y ese, sin lugar a dudas, es el caso de The Flash, cuya última emisión nos dejó tan atónitos como sentidos por lo que vimos. Porque demostró que, más allá de ser una gran serie – posiblemente la mejor del último año – es también un drama notable, en el que convergen las más profundas sensaciones del espíritu humano: el deseo, la impotencia, la valentía y el deber ser.

Para empezar, se apuntó fuertemente a la emoción en la charla inicial entre Barry y Eobard Thawne, en la que el Flash Reverso dio una lección al Velocista Escarlata sobre la importancia y la fuerte conexión que, como rivales de toda la vida, ellos tenían. Un vínculo de odio profundo, pero también de una especie de amor incondicional, que lo llevó a sentir empatía por el hombre que más deseaba destruir. La revelación de que Nora Allen fue asesinada como un producto de la inmensa rabia que el villano del futuro sintió al ver que su plan de aniquilar a Barry en su infancia se cayó a pedazos fue el primer momento de intensidad y tensión del episodio. Pero, de este encuentro, también vino la cuestión definitiva para nuestro héroe: ¿salvar a su madre – a costa de que su oponente consiga lo que desea – y vivir una vida feliz con sus dos padres, convirtiéndose en una persona completamente distinta a la que es en esta línea temporal o permanecer en un tiempo en el que valora su amistad con Cisco y Caitlin y el amor familiar de Joe e Iris? Una elección para nada sencilla.

Eobard Thawne le confesó a Barry que mató a su madre por la ira de fallar en su misión.

Eobard Thawne le confesó a Barry que mató a su madre por la ira de fallar en su misión.

Aun así, salvar a su madre de la muerte y arreglar todo aquello que el Flash Reverso había corrompido en su vida suponía un gran riesgo. Barry debía ingresar al acelerador de partículas, alcanzar la velocidad Mach Dos – algo que, hasta entonces, nunca había hecho – y chocar contra una partícula de hidrógeno que mantendría un agujero de gusano abierto y estable por casi dos minutos. Tiempo suficiente para viajar en el tiempo y rescatar a Nora Allen, pero no para evitar que Eobard Thawne regresara a su tiempo (más o menos, el año 2180). Y el debate interior se acrecentó cada vez más, con la intervención de los puntos de vista de los demás personajes. En primer lugar, Joe se apresuró a decirle que salvar la vida de su madre era lo más importante – aunque no lo sintiera así –; su padre hizo fuerte su negativa (dado que el cambio en la línea temporal afectaría a la persona que hoy es); Cisco se mostró reticente en cuanto a la idea de confiar en la palabra del falso Dr. Wells y de perder a su amigo para siempre; y, finalmente, Iris le propuso que, por primera vez, debería dejar de pensar en los demás y tomar su propia decisión.

La profunda charla entre Barry y Joe fue uno de los momentos cumbres del episodio final.

La profunda charla entre Barry y Joe fue uno de los momentos cumbres del episodio final.

En este punto es donde comenzaron a jugar algunas historias alternativas: el descubrimiento de que Cisco es, en realidad, un metahumano capaz de percibir las vibraciones de los universos paralelos (Wells se lo dijo cuando éste le mostró los planos de la máquina del tiempo que usaría el villano para volver a su era); el reencuentro amoroso entre Iris y Eddie – ahora confiado de que su papel en la historia era el de una coincidencia que nadie había previsto, el de un comodín –, con la firme decisión de vivir juntos sin importar lo que dijesen las escrituras del futuro; y, finalmente, el ansiado casamiento de Caitlin y Ronnie, en el que el profesor Stein ofició de rabino.

En el season finale, hubo tiempo para develar que Cisco es un meta-humano.

En el season finale, hubo tiempo para develar que Cisco es un meta-humano.

Y entonces llegó el momento de la verdad. El instante que definiría todo por el resto de la vida de Barry. Superó el viaje en el tiempo, en el que la fuerza de velocidad le mostró imágenes de su triste pasado y de su futuro glorioso como uno de los más grandes ídolos del planeta (entre ellas, parte de lo que vimos en el tráiler de DC’s Legends of Tomorrow y un paisaje futurístico de Central City, en el que se erigía una estatua en su honor frente al Museo de Flash; además de un pantallazo de Caitlin transformada en Killer Frost), y regresó a la noche que presenció algo increíble por primera vez, la noche en que su madre fue asesinada y su padre, inculpado. A la noche en el que conoció el miedo y la desesperación. La noche que lo persiguió durante años.

 

Pero, una vez allí, cara a cara con su máximo desafío, decidió no conquistarlo. Su versión futura le pidió, con un simple gesto, que se mantuviera al margen. Él lo comprendió, aquel Barry Allen mucho mayor que él le estaba pidiendo que no se privara de la vida que el destino le tenía reservada. Que no influyera en el natural desarrollo de la historia. Que no se interpusiera ante fuerzas cataclísmicas por un simple deseo personal. Y el acató, para luego acompañar a su madre en los últimos instantes de su existencia. Para mostrarle en el gran hombre en el que se había convertido. Instantes en los que quedó claro que lo único que preocupaba a Nora era el bienestar de su esposo y su hijo y que el orgullo que sintió a ver su pequeño ya crecido fue enorme.

 

Antes de que Barry regresara al presente, hubo tiempo para que el Flash Reverso nombrara a Rip Hunter, miembro del nuevo grupo de héroes que The CW sacará a la cancha el año próximo, y para que se diera un guiño a los más fanáticos, mostrando el casco de Jay Garrick, el Flash de la Edad de Oro de los cómics de DC (ya hablaremos de él en un futuro). Y, una vez vuelto Flash al acelerador, se desató una fuerte lucha de algunos minutos con el hombre que le quitó todo lo que más quería. Así, sólo quedaba una solución al problema y era la que muchos teníamos en la baraja desde que nos percatamos de la relación entre ambos personajes: Eddie Thawne se disparó en el pecho y su muerte borró a Eobard, su descendiente, de toda existencia. El drama parecía quedar cerrado con una nueva muerte, pero el sollozo de Iris y sus amigos por la caída de Eddie no fue el último que se escuchó. El agujero de gusano volvió a aparecer, siendo ahora inestable y creando una singularidad que amenazaba a toda la Tierra.

 

Acá es donde finalizó la primera temporada, con un Barry Allen que volvió a sentir el puñal de toda la maldad que el Flash Reverso había asestado en su vida, pero que ahora estaba dispuesto a convertirse en algo mucho más grande que el héroe que había sido hasta ahora y que tenía una tarea: salvar a Central City y al mundo de este nuevo terror. Una misión que sólo podrá cumplir comprendiendo que, más allá de todo el dolor que ha sentido, de todos los sinsabores que ha debido superar, de todo aquello que le ha tocado perder y dejar atrás, él es Flash y es un símbolo de la justicia. Un símbolo del bien y de la entereza, y que no puede rendirse por más oscura que sea la noche. Que es, al igual que su amigo Oliver Queen, algo más y que, por ello, debe seguir siendo el hombre más rápido de la Tierra…

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1 Comentario en La singularidad de un hombre: el final de temporada de The Flash

  1. Que gran blog man segui asi!!

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