Un mundo para olvidar: la historia del Universo Amalgama

¿DC Y MARVEL JUNTOS?

DC y Marvel se unieron para crear el Universo Amalgama, en 1996.

DC y Marvel se unieron para crear el Universo Amalgama, en 1996.

En 1996, los creativos de DC y Marvel se reunieron para dar vida a una serie en la que sus héroes se fusionaban con los de la competencia para crear una tierra poblada por figuras duales y, en muchos casos, abominables. ¿Qué llevó a las compañías más grandes de la industria a tomar esta decisión?, ¿qué pasó con aquella realidad de convergencia?, ¿cuáles fueron las mejores y peores uniones de personajes? Todo, en este informe…

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Hablar de cómics que, a lo largo de los más de 75 años que lleva el fenómeno de las aventuras heroicas impresas, no han sido buenos o cuya calidad argumentativa, gráfica o en cuanto a la visión que presentaron de un personaje consagrado de las historietas no cumplió las expectativas de los lectores no es algo extraño en absoluto. Publicando tantos números de tantas series anualmente, DC Comics y Marvel – por nombrar sólo a las dos más grandes – están sujeto a un ligero margen de fracaso en cada calendario. Sin embargo, cuando estos dos colosos preparan algo tan inmenso, tan esquematizado, tan publicidad y que genera tanto movimiento previo en los fanáticos, es realmente catastrófico que sus historias no alcancen la altura que se les pretendía dar a sus vuelos. Y, probablemente, el caso más famoso de una historia que no cumplió con las expectativas de los fanáticos – no por el hecho de que no hayan comprado sus números, sino porque la idea se oxidó rápidamente al medir la repercusión que tuvo – fue la serie Amalgama, un proyecto conjunto de los inmensos tanques de la industria.

Aunque sean enemigos eternos, Marvel y DC se unieron frente a la crisis de los '90s.

Aunque sean enemigos eternos, Marvel y DC se unieron frente a la crisis de los ’90s.

Si tu fanatismo por los cómics nació en la última década, es probable que nunca hayas escuchado hablar de esta serie de doce números que se editó en 1996. Incluso, te sonará extremadamente raro saber que, en un mercado en el que la competencia entre ambas firmas impera tanto y moviliza a escritores y editores a guardar sus secretos profesionales tan fuertemente, aquel año los creativos de DC y Marvel trabajaron conjuntamente para dar vida a una trama en la que los personajes de ambas editoriales convergían para dar vida a una multitud de figuras nuevas. No obstante, si atravesaste varias eras como coleccionista y viviste este período en carne propia, seguramente recordarás que, luego de los acontecimientos que tuvieron lugar en Guerras Secretas (Secret Wars, 1984) – por parte de Marvel – y Crisis en Tierras Infinitas (Crisis on Infinite Earths, 1985) – del lado de DC –, los justicieros de ambos bandos adquirieron una nueva perspectiva y los límites dimensionales de sus actos crecieron considerablemente, acrecentando la demanda de los consumidores de cómics por más grandes historias.

Secret Wars (1984) y Crisis on Infinite Earths (1985) habían marcado un precedente imborrable en los universos de Marvel y DC, respectivamente.

Secret Wars (1984) y Crisis on Infinite Earths (1985) habían marcado un precedente imborrable en los universos de Marvel y DC, respectivamente.

Tristemente, la del ’90 no fue la mejor década en cuanto a tramas asombrosas: a Marvel, el dulce le llegó muy temprano con El Guantelete del Infinito (The Infinity Gauntlet, 1991), historieta que narra la lucha de los héroes del Universo Marvel contra Thanos y sus gemas (y en la que se basarán primariamente los esperadísimos films de Guerra del Infinito, en 2018 y 2019), pero luego de aquella gran serie la pólvora se le mojó y hubo que esperar más de trece años para que nos volviesen a dejar con la boca abierta con uno de sus trabajos (sí, en Avengers Separados, de 2004). A DC, no le fue nada mejor. Después de reinventar el género con “Crisis”, buscó replicar la idea de devastar su universo para que éste renaciera en uno más imponente y envió a Hora Cero: Crisis Temporal (Zero Hour: Crisis in Time, 1994) a cumplir esa misión. ¿El resultado? Lo único que pudo destruir fue la infancia de los simpatizantes de Hal Jordan y la coherencia del Universo DC, que recién volvería a ser lo que alguna vez fue con la llegada de la mente maestra de Geoff Johns y su sensacional Crisis Infinita (Infinite Crisis, 2005).

Los grandes eventos de la década de los '90s no pudieron emular a los clásicos de la década anterior.

Los grandes eventos de los ’90s no pudieron emular a los clásicos de la década anterior.

Ahora bien, de seguro te estás haciendo una de estas preguntas: “¿para qué hacer una introducción tan extensa y profunda de este tema?” o “¿qué tiene que ver esto con Amalgama?”. Y lo cierto es que lo anterior sirve para entender el contexto de una estrategia tan arriesgada como lo fue confraternizar con el rival de toda la vida.  El porqué de una decisión que hoy suena absurda, dado que actualmente ambas corporaciones disfrutan de una realidad cada vez más exitosa gracias a las posibilidades que Internet le ha entregado al medio y al impulso que los personajes llevados al cine le dieron a los propios cómics. La de Amalgama no es una historia “feliz”, sino la medida desesperada en tiempos de oscuridad editorial. Y si no, al menos eso nos ayuda a creer por qué permitieron tal monstruosidad…

El paso previo hacia Amalgam Comics fue una serie de cuatro números denominada DC vs Marvel Comics/Marvel Comics vs. DC, de la cual cada firma editó dos. Todos ellos, con guion de Ron Marz y Peter David y arte de Dan Jurgens y Claudio Castellini. En las páginas de esta edición limitada, dos hermanos que representaban a los universos de Marvel y DC se encontraban y desafiaban a una contienda a once rounds, en la que los personajes seleccionados de cada universo decidirían el destino del mismo, ya que el perdedor dejaría de existir.

Los héroes de DC y Marvel se enfrentaron para ver cuál universo era digno de continuar existiendo.

Los héroes de DC y Marvel se enfrentaron para ver cuál universo era digno de continuar existiendo.

Los primeros seis enfrentamientos fueron Aquaman vs. Namor, Elektra vs. Gatubela, Flash vs. Quicksilver, Robin vs. Júbilo – y sí, éste tuvo el final cursi que se imaginan –, Silver Surfer vs. Linterna Verde y Thor vs el Capitán Marvel (nombre que por entonces utilizaba Shazam). La sumatoria, obviamente fue de tres triunfos por lado para dejar la cuestión equilibrada y, a partir de allí, los lectores tuvieron la oportunidad de votar a los vencedores de cada uno de los cinco cruces que quedaban pendientes: Superman vs. Hulk, Spider-Man vs. Superboy, Batman vs. Capitán América, Wolverine vs. Lobo y Tormenta vs. Mujer Maravilla.

Los lectores determinaron a los ganadores de las últimas cinco batallas.

Los lectores determinaron a los ganadores de las últimas cinco batallas.

Finalmente, el ganador fue Marvel por seis victorias contra cinco de DC. Por ello, en teoría, aquella colección debía terminar con la obliteración del Universo DC y el hecho de que esto no se cumpliera, hizo que un buen grupo de fanáticos se desesperanzara (¿enserio pensaban que algo así podía pasar?). En su lugar, las dos entidades más extrañas de cada universo (el Espectro, por DC, y Tribunal Viviente, en cuanto a Marvel) intercedieron para que los dos universos pudiesen coexistir en uno sólo de manera temporal y ese espacio no fue otro que el caótico Universo Amalgama.

Así, producto de un cóctel abominable en el que cada personaje de DC se fusionaba con uno de Marvel, salieron las figuras que poblaron esta tierra sin tener reminiscencia de sus vidas pasadas. Solo un ser cósmico creado para la ocasión, llamado Access, y el Dr. Strangefate (un nombre muy poco práctico para este ser en el que convivían las características del Dr. Fate de DC y de Stephen Strange y Charles Xavier, de Marvel) tenían el recuerdo de cuando los mundos estaban separados. Y con esa idea se mantuvieron a lo largo de doce números en 1996 y otros doce, que salieron en 1997.

Amalgam Comics fue el producto de la fusión de las líneas de Marvel y DC.

Amalgam Comics fue el producto de la fusión de las líneas de Marvel y DC.

Vale decir que no todos los personajes del Universo Amalgama eran malos. Dark Claw, fusión entre Batman y Wolverine, Super Soldier, que mezclaba a Superman con el Capitán América, Amazon, ingenioso encuentro entre Tormenta de los X-Men y la Mujer Maravilla, y Spider-Boy, personalidad múltiple de Spider-Man y Superboy, sostenían cierta cordura en estas historias. Lamentablemente, todo derrapaba cuando, al mejor estilo Frankenstein, Iron Man se unía con Linterna Verde para crear a Iron Lantern (una figura que apenas cambiaba los vivos rojos del traje de Tony Stark por decorados verdes del guardián del universo); Hulk y el zombie Solomon Grundy daban vida a Skulk; o Victor von Doom y Doomsday, figuras que en nada se asemejaban, generaban una verdadera abominación: el Doctor Doomsday. Algo que llegó a su punto de algidez cuando las editoriales se pusieron de acuerdo para sacar una serie de este sello, titulada Crisis Secreta de la Hora Infinita (Secret Crisis of the Infinity Hour, 1997), un retcon de las cuatro historias más grandilocuentes que el mundo de los cómics había conocido hasta aquel momento. Toda una aberración…

Algunas de las fusiones más llamativas del Universo Amalgama:

Bruce Wayne, agente de S.H.I.E.L.D. Bruce Wayne (DC) y Nick Fury (Marvel)
Big Question Acertijo (DC) y Kingpin (Marvel)
Dare, el Exterminador Daredevil (Marvel) y Deathstroke (DC)
Wired Detective Marciano (DC) y Cable (Marvel)
Bruja Blanca Zatanna (DC) y la Bruja Escarlata (Marvel)
Mercury Quicksilver (Marvel) y Flash/Bart Allen (DC)
Señor X Detective Marciano (DC) y Charles Xavier (Marvel)
Hyena Guasón (DC) y Dientes de Sable (Marvel)
Sparrow Robin/Carrey Kelley (DC) y Júbilo (Marvel)
Bizarnage  Bizarro (DC) y Carnage (Marvel)
Red Vision Tornado Rojo (DC) y Vision (Marvel)
Savage Shaw Vandal Savage (DC) y Sebastian Shaw (Marvel)
Lobo, el Pato Lobo (DC) y Howard, el Pato (Marvel)
Galactiac Galactus (Marvel) y Brainiac (DC)
Super Soldier y Dark Claw fueron algunos de los personajes más interesantes del Universo Amalgama.

Super Soldier y Dark Claw fueron algunos de los personajes más interesantes del Universo Amalgama.

Para alegría de millones de lectores y llanto de demasiado pocos, el Universo Amalgama tuvo su fin cuando, con la ayuda de los diferentes héroes duales de este atípico mundo, el ente Access pudo separar a los dos hermanos, a los dos universos, y que ellos volvieran a ser lo que habían sido anteriormente. Y, desde luego, con la promesa de que nunca jamás volveríamos a ver semejante encuentro entre ellos. Por suerte, la llegada del nuevo milenio contribuyó enormemente a que la industria de los cómics saliera del pozo en el que se encontraba a fines de los ’90s y esta clase de alternativas dejaron de ser necesarias. Aunque, quién sabe… Quizás, algún día volvamos a tener en nuestras manos un fresco y renovado número de Amalgama. Por ahora, apenas es un recuerdo de tiempos más oscuros de las historietas. Un claro ejemplo de que, a veces, las medidas desesperadas tienen consecuencias terribles

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1 Comentario en Un mundo para olvidar: la historia del Universo Amalgama

  1. Johnathan Parker // Noviembre 18 en 16:17 // Responder

    ¿Terrible? Bueno, es una apreciación únicamente. El articulo me pareció interesante, la opinión en sí no tanto, sin embargo es de los poco artículos que se han referido con objetividad a aquella época. Fue un momento de crisis, que dio pie a algo impensable (por la cantidad de héroes utilizados en los 4 números principales) sumado a la fusión de personajes cuyos orígenes no en todo los casos fueron tan bien planeado, sin embargo, hoy en día se han convertido en historias de culto.

    Buen Articulo aunque no comparto la opinión.

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