El nuevo Spider-Man del cine: y un día Marvel me estafó…

Tom Holland será el Hombre Araña del Universo Cinematográfico de Marvel.

Tom Holland será el Hombre Araña del Universo Cinematográfico de Marvel.

Después de prometer que el personaje no arrancaría de cero en su Universo Cinematográfico, la Casa de las Ideas se tiró para atrás y confirmó a un Peter Parker adolescente, encarnado por Tom Holland (el flacucho de The Impossible), para Civil War y el propio film del arácnido en 2017. El sueño de que el argumento de los cómics cuaje en la pantalla grande se desplomó y dimos un paso atrás, hacia la incertidumbre. ¿Y ahora?…

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Sentarme a escribir una nota sobre mis sensaciones luego de conocer el nombre de quien será el nuevo Spider-Man, por fin en el Universo Cinematográfico de Marvel, debería haber sido una cosa sencilla. Algo que me produjera tanta emoción como felicidad. Esperaba emociones muy similares a las de aquella tarde-noche de febrero en las que redactaba el artículo que reverenciaba al ansiado acuerdo entre Marvel Studios y Sony para que mi personaje favorito de la Casa de las Ideas, ese que siempre me asombró desde que era un niño, se sumase al fantástico mundo que habían concretado los Avengers en la pantalla grande. Para mayor expectativa, había sido la propia compañía marvelita la que se había encargado de establecer que su búsqueda de candidatos no apuntaba a una figura adolescente, sino a un actor “más crecido”, dado que no tenían intensiones de hacer un reboot de la historia. En pocas palabras, se nos había prometido saltear toda esa extensa etapa de inexperiencia de Spidey y, por sobre todo, minutos y minutos de rodaje perdido en mostrar la picadura de la araña (algo que, obvio ya habíamos visto en Spider-Man de Sam Raimi y en The Amazing Spider-Man). Se nos había prometido un héroe ya formado, consagrado y sólido, que adoptaría rápidamente un rol en el UCM, sea como un Vengador o como un grandioso justiciero de apoyo para el Capitán América y sus amigos. Pero a las promesas se las lleva el viento…

Por tercera vez en el siglo, veremos a Peter Parker ser picado por una araña.

Por tercera vez en el siglo, veremos a Peter Parker ser picado por una araña.

En un principio, tuve mucha incertidumbre. Quizás, fue hasta negación. La noticia se conoció a mediados de semana, pero necesité tomar impulso y acomodar mis ideas para poder volcarlas sin demasiada ferocidad: Tom Holland será el Hombre Araña del UCM… Después de ese baldazo de agua helada, casi tan helada como el agua que le llegaba al cuello al actor en la única película en serio que le acreditamos (Lo imposible, 2012), vinieron los arrebatos de “peros”. ¿Pero no iba a ser un Spider-Man adulto?, ¿pero no iba a estar completamente desarrollado?, ¿pero no dijeron que no iba a ser un reinicio?, pero, pero, pero. Toda la magia que había tenido aquel anuncio de febrero se desplomó en un instante. Y con ver la cara del púber actor, al que le falta poco para cumplir 20 años pero parece de doce y un par de meses, me di cuenta de que Marvel me hizo entrar a su farsa como quien entra a un casino con la promesa de que va a salir siendo millonario.

Después de las muchas horas que me llevó bajar las pulsaciones y la tensión nerviosa, acusé el cimbronazo. La subsidiaria de Walt Disney Company sabía perfectamente cuál era el desenlace de su scouting del “héroe de la gran responsabilidad” y se lo guardó hasta el último momento. Cuando fueron confirmados los rostros principales que dirían presente en el siguiente escalón del UCM, Capitán América: Guerra Civil (Captain America: Civil War, 2016), sostuve que algo tan importante como develar al próximo arácnido del cine no iba a ser algo rutinario. No podía acompañar un listado de figuras así porque sí. Su valor volvía obligatorio un anuncio por separado. Algo que rompiera el esquema de los fanáticos y también de la competencia (que ahora debe estar festejando una elección, a priori, muy endeble para un personaje tan trascendental como el Hombre Araña). Ahora, no paro de reprocharme esa interpretación, porque la verdad era que Marvel nos estaba ocultando un “Epic Fail” increíble. Nos escondía que el nombre ya estaba ahí, pero no era sustancioso ni tampoco cumplía con los patrones de nuestra espera.

Las ilusiones de ver a un Spider-Man experimentado y acorde a la Fase 3 del UCM se esfumaron rápidamente.

Las ilusiones de ver a un Spider-Man acorde a la Fase 3 del UCM se esfumaron rápidamente.

En resumidas cuentas, ahora todo lo que parecía ser claridad volvió a quedar cubierto por un manto de misterio. Retrocedimos a la fase de especulación, un punto en el que ya no podemos estar seguros de nada y en el que afirmar algo con respecto a la participación de Spidey en Civil War o en su propio film, que se estrenará el 28 de julio de 2017, es peligroso para propios y ajenos. Si se hubiese mantenido la idea de un Hombre Araña experimentado, cualquiera se la hubiera jugado por una intervención más o menos acorde al cómic en la tercera entrega del Capitán América y un enfrentamiento con uno que otro villano clásico en 2017 (la apuesta siempre es por el Duende Verde). Pero, con un Peter Parker tan joven como el que nos encontraremos la pantalla grande el año que viene, conjeturar algo al respecto es muy poco práctico y el punto límite se convierte en una sola cuestión: ¿tendrá una participación seria en Guerra Civil o será apenas un cameo mínimo esperando a que la génesis del héroe se dé recién en 2017? Sea como sea, hay que esperar para saber. Aun así, la frustración por este nuevo Spider-Man no me la saca nadie…

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