En frasco chico: revisando Ant-Man (con spoilers)

CINE / ANT-MAN: EL HOMBRE HORMIGA

Ant-Man cerró la fase 2 del Universo Cinematográfico de Marvel.

Ant-Man cerró la fase 2 del Universo Cinematográfico de Marvel.

Ant-Man cerró la segunda fase del Universo Cinematográfico de Marvel y lo hizo con una narrativa muy apuntada a la comedia. ¿Se lució este personaje poco conocido por el público masivo en la pantalla grande?, ¿es realmente su film parte del UCM o una isla perdida en el océano?, ¿qué recogerá Civil War de esta trama? Las respuestas, en este post

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Después de mucho esperarlo, Ant-Man tuvo su oportunidad en el cine y lo hizo en un plano inmejorable, cerrando la segunda fase del Universo Cinematográfico de Marvel. Con una trama compacta y bien reconstruida de las páginas de las historietas; un trabajo muy fuerte en el aspecto estético, con imponentes efectos especiales, un gran cromatismo, una sólida banda sonora; y siendo un lugar para que fluyan otros aspectos del gran plan de la Casa de las Ideas a futuro, el Hombre Hormiga fue el protagonista de una cinta que tiene muchas aristas y el que a todos más nos importante es su acercamiento con la fidelidad a la trama original. Por eso, con eso comienza este repaso por la última historia contada por Marvel

Scott Lang es el portador del traje de Ant-Man en el cine.

Scott Lang es el portador del traje de Ant-Man en el cine.

En primer lugar hay que decir que, a pesar de que las líneas argumentales que rodean a Henry Pym y Scott Lang no son las mismas que promueven los cómics, la transformación de ambos personajes para ser incluidos dentro del Universo Cinematográfico de Marvel se ha dado de manera muy orgánica. Refiriéndonos al primer Hombre Hormiga de las historietas, se ha hecho un importante hincapié en que fue quien usó el traje de Ant-Man en un momento inicial y que, por sus condiciones físicas, tuvo que renunciar a continuar utilizándolo. Además, vale el esfuerzo por hacernos notar que, si bien es cierto que en el UCM se discontinuaron los argumentos originales en los que él es el responsable de la creación de Ultrón y debe cargar durante toda su vida con semejante estigma, Hank también tiene un gran karma en su adaptación para la pantalla grande: la desaparición de su esposa Janet (la Avispa auténtica), quien se encogió a nivel subatómico para salvar vidas inocentes durante una misión en el pasado. Y, en cuanto a Scott Lang, que en los cómics roba el traje de Ant-Man para ayudar a su pequeña hija enferma, la trama también pasó bastante cerca: desesperado por no poder brindarle a Cassie lo que merecía recibir de él, se encamina a un robo en la casa de Pym, que lo conduce al traje.

La relación entre Scott Lang y Hank Pym es un claro acierto de la trama.

La relación entre Scott Lang y Hank Pym es un claro acierto de la trama.

Otro de los puntos fuertes de la transformación de Ant-Man de las páginas de las historietas a la pantalla grande es el gran cambio de rol que se ha hecho con Hope van Dyne. Con una marcada relación llena de obstáculos con su padre por la “muerte de su madre”, algo de lo que nunca habían hablado, Hope creció alejada de su progenitor al punto de hacer una alianza con Darren Cross, principal villano del film. Sin embargo, cuando fue necesario, la joven cambió de banda – desde luego, siempre fue su estrategia – para ayudar a su padre a evitar que el trabajo para reproducir las partículas Pym con fines bélicos pudiere destruir a la humanidad. En adición, es sumamente brillante el ingreso de otro interesante femenino al UCM, dado que en el primer after-credits de la película puede verse que Hank le entrega el traje de Avispa a su hija y, en alusión a esto, Marvel ya había confirmado que esta importante figura de los cómics iba a convertirse en una pieza vital de aquí en más en su universo cinematográfico. Desde luego, ahora también de la mano de Scott Lang, con quien acaba teniendo una relación algo más que profesional.

Hope van Dyne tendrá una importante incidencia en el UCM.

Hope van Dyne tendrá una importante incidencia en el UCM.

Un gran acierto de Ant-Man fue el gran modo en el que se unió a su operación por evitar que Darren Cross comercializara un arma tan poderosa como el Yellow Jacket con Hydra con las tareas secretas que realizan los Avengers en el UCM. Desde el mismísimo momento en el que Hank y Scott decidieron buscar la pieza faltante a su plan en unos viejos depósitos olvidados de Stark Industries y acabaron topándose con la flamante base de S.H.I.E.L.D. y de los Nuevos Vengadores hasta la “batalla” entre Scott y Falcon en los terrenos de la misma se produjeron fuertes sensaciones en el espectador. Una escena que terminó siendo una verdadera joya de la corona para afirmar que el Hombre Hormiga es un engranaje más de la gran rueda que es el universo cinematográfico de la Casa de las Ideas y que su historia no está aislada del resto o que es un capricho de marketing para reflotar a un personaje olvidado.

Aun a pesar de lo dicho, no todo son flores para esta cinta. Si bien la trama es ampliamente rescatable y los personajes están muy bien adaptados al UCM, termina por dar la sensación de que Marvel ha apostado a otro costado con Ant-Man, el de la comedia, el de la risa por risa misma. El metraje cuenta con un excesivo número de secuencias en la que priman los chistes por encima del crecimiento de los protagonistas en la trama o en que la acción fluya naturalmente y eso, por momentos, se torna un fuerte obstáculo para que la historia nos cierre del todo. Es, siendo lo más crudos posible, un espacio en el que un héroe poco conocido en el plano masivo choca contra un villano sin demasiada fuerza argumental (de hecho Darren Cross es un tipo deforme en los cómics, donde además Yellow Jacket no es sino una de las identidades que Hank Pym toma luego de colgar el manto de Ant-Man) y la única alternativa de los guionistas finales del film fue la de conectar este conflicto con el público a través de una comedia nada natural. De por sí, muy distinta a la que le dio un gran éxito a Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy, 2014), film que sí supo tocar la fibra irrisoria de los espectadores y se integró de manera muy certera al Universo Cinematográfico de Marvel.

Con colores atípicos en el UCM, Ant-Man apunta a un público diferente.

Con colores atípicos en el UCM, Ant-Man apunta a un público diferente.

De todos modos, aunque Ant-Man haya sido apenas un respiro a tanta acción que se ha visto en la fase dos del UCM (fue su cierre, aunque nunca estuvo ideada para serlo) y no muchos fanáticos la recordarán como una gran película de superhéroes, lo cierto es que ha sido una importante transición para lo que veremos a partir de Capitán América: Guerra Civil (Captain America: Civil War, 2016). El mundo ya es un lugar en el que todos aquellos que tienen problemas (incluso Scott Lang) tienen como primera idea de ayuda a los Vengadores, en el que S.H.I.E.L.D. y HYDRA tienen los puntos más recalcitrantes de su relación y en el que los guiños a personajes que todavía no hemos visto (como cierto trepa-muros) van cobrado forma, al mismo tiempo que las partes involucradas en el conflicto van jugando sus cartas (en algo andan el Capi y Falcon con respecto a Bucky, el Soldado del Invierno). Por ello, es una cita obligatoria para entender el gran espectro de Marvel en el cine y una oportunidad para incluir otro tipo de público al movimiento de la Casa de las Ideas en la pantalla grande. De expandir su territorio. Por eso, aunque le falten varias características para ser una muy buena película comiquera, el Hombre Hormiga aprobó su paso por las salas y en El sitio del héroe la bancamos, como siempre…

CALIFICACIÓN DE EL SITIO DEL HÉROE: 7.50 (SIETE Y MEDIO).

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