Cuatro relámpagos: conocé a todos los Flash de los cómics

PERSONAJES DEL UNIVERSO DC

Jay Garrick, Barry Allen, Wally West y Bart Allen: los cuatro Flash del Universo DC.

Jay Garrick, Barry Allen, Wally West y Bart Allen: los cuatro Flash del Universo DC.

Antes del estreno de la segunda temporada de The Flash, en la que veremos por primera vez a Jay Garrick y Wally West, El sitio del héroe te invita a un muy profundo repaso por la vida de todos los personajes que se calzaron el traje de Corredor Escarlata en las historietas. Conocé las particularidades de cada uno y enterate por qué decimos que el gran velocista del Universo DC está más allá de su identidad secreta. Un post a la velocidad de la luz…

Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

El mundo de los cómics es tan amplio y con tantas aristas que es posible encontrar en él diferentes tipos de superhéroes y figuras. Hay justicieros que se nutren de los portadores de su manto a un nivel tan profundo, que resulta imposible separarlos de la personalidad bajo la máscara, como Superman y Batman. Otros, como Linterna Verde, han mantenido una delgada línea que los guía a través del tiempo, pero cada personaje que ha usado el anillo le ha dado un giro completamente distinto a su misión de proteger la Tierra. Sin embargo, existe un tipo especial de héroes que, sin importar quién vista su mítico ropaje, continúa defendiendo los mismos valores e ideales, con una esencia inmortal de lo que es representar ese símbolo. Y, entre los héroes de esa clase, podemos encontrar a Flash.

Flash es uno de los héroes más grandes de DC Comics.

Flash es uno de los héroes más grandes de DC Comics.

A través del vasto historial del Universo de DC Comics, han existido cuatro nombres que se adueñaron de la identidad del Corredor Escarlata e, incluso, ha habido varias idas y vueltas dentro de la familia de velocistas. Sin embargo, todos y cada uno de ellos colaboró a que el hombre más rápido del planeta sea más fuerte como una figura a partir del mito que como una pluralidad de individuos. Y, con motivo de la inminente aparición de varios de ellos en la nueva temporada de The Flash, serie que narra las aventuras de Barry Allen como defensor de Central City, en El sitio del héroe te invitamos al recorrido por la historia de todos ellos. Un extenso repaso para que profundices todos tus conocimientos sobre Jay Garrick, el propio Barry, Wally West y Bart Allen. ¿Te animás a ir a máxima velocidad hacia el recuento profundo de las historietas? Dale, acá vamos…

JAY GARRICK

Jay Garrick fue el primer Flash de las historietas.

Jay Garrick fue el primer Flash de las historietas.

Jason Peter “Jay” Garrick hizo su primera aparición en Flash Comics #1, en enero de 1940, aprovechando el impulso que el Hombre de Acero y el Caballero de la Noche le habían dado al género de las historietas de superhéroes, en los meses anteriores. Creado por Gardner Fox y Harry Lampert, fue el primer velocista de DC Comics y uno de los primeros personajes en volverse sumamente populares. Su historia, que comenzó en la mencionada antología y prontamente comenzó a ocupar su propia serie, All-Flash, radicaba en la de un estudiante universitario de Física y Química que, realizando un trabajo de investigación con aguas duras en el laboratorio de la Midwestern University de Keystone City, tratando de purificarlas para eliminar todo residuo radioactivo en ellas, derramó accidentalmente el contenido de un tubo de ensayo e inhaló los vapores de aquella sustancia. Lejos de morir en dicha oportunidad, Jay pasó algunas semanas en coma y, al despertar, notó que su metabolismo había aumentado y que su cuerpo estaba rechazando todo tipo de nutrientes. Al realizarse estudios él mismo, en el laboratorio, descubrió que era capaz de moverse a la velocidad de la luz y, por ello, decidió utilizar semejante habilidad para convertirse en un justiciero en activa lucha contra el crimen.

Jay fue uno de los pilares de DC en la Edad de Oro del cómic.

Jay fue uno de los pilares de DC en la Edad de Oro del cómic.

En sus primeras publicaciones, Flash era un guardián del bienestar en Nueva York. Aunque eso se cambiaría rápidamente y Jay Garrick sería mudado con amigos, familiares y todo a la metrópolis ficcional de Keystone City. Allí tendría su primera gran aventura cuando un grupo de estafadores, conocidos como los Cuatro Impecables, secuestraran al padre de su amiga Joan Williams, quien luego se convertiría en su esposa. Con este apartado, además, probamos que Flash era un carácter muy distinto a los que se venían viendo por ese entonces, dado que Jay era capaz de alternar su oficio superheroico con la vida matrimonial. Sumado a esto, el primer corredor demostró ser un personaje sumamente empático y el primero en afianzar una gran amistad con otro rostro reconocido de DC: Alan Scott, el primer Linterna Verde.

Con el correr de las décadas, Garrick se convertiría en el mentor de los siguientes Flash.

Con el correr de las décadas, Garrick se convertiría en el mentor de los siguientes Flash.

Si bien es cierto que, por estos días, su figura no despierta la adoración masiva, dado que – en el plano científico – su velocidad no era tan extrema como la de sus sucesores e, incluso, se escribieron varias retrocontinuidades sobre su origen (como el hecho de que los vapores, en realidad, habían despertado un metagen latente en su organismo), Jay Garrick sigue siendo uno de los auténticos próceres de DC Comics no sólo por haber sido el primer Flash de su universo, sino porque además fue el gran mentor de todos los que vinieron después. Además, es sumamente recordado a causa de su particular traje, que lo distingue completamente de sus sucesores: portaba el casco de batalla que su padre había utilizado en la Primera Guerra Mundial, adaptado con unas alas, que lo asemejaban al utilizado por el dios de la mitología romana Mercurio, el veloz mensajero de los dioses del Olimpo. Para completar, la camiseta roja no era nada más extraño que indumentaria de fútbol americano, dado que Garrick había sido una auténtica estrella en esa disciplina a nivel universitario. Y, por si se preguntan cómo hacía para mantener oculta su identidad, vale aclarar que – cuando se encontraba en público – Jay se mantenía vibrando todo el tiempo. Así, cualquiera que lo viese, simplemente vería una cara sumamente borrosa e indetectable.

Al casco de Jay Garrick lo pudimos ver en el episodio número 23 de The Flash, épica conclusión de la primera temporada.

A pesar de que la idea de un hombre capaz de desplazarse a semejante velocidad, en los años ‘40s, ya era de por sí bastante mítica, la grandeza de Jay Garrick se extendió ampliamente cuando las publicaciones de DC comenzaron a converger entre sí, como hoy estamos acostumbrados. El primer Flash fue miembro fundador de la Sociedad de la Justicia de América, el primer grupo de superhéroes de la editorial neoyorquina y que, al mismo tiempo, se desprendía del All-Star Squadron, un comité de justicieros con habilidades instaurado por el Gobierno de los Estados Unidos luego del ataque a Pearl Harbor, en diciembre de 1941. Así, de la mano de otros gigantes como Atom, el Doctor Destino, Linterna Verde, Hawkman, Hourman, Sandman y el inolvidable Espectro; Jay formó parte de innumerables misiones heroicas en aquella época, combatiendo a los nazis durante la Segunda Guerra Mundial y deteniendo la amenaza de Adolf Hitler – quien, en el universo fantástico de DC, era poseedor de la Lanza del Destino, una pica que había perforado el cuerpo de Jesucristo hasta la muerte, adquiriendo poderes sumamente oscuros (quizás recuerden haber visto este objeto en el film Constantine, de 2005), y ahora le otorgaba una esfera de inmunidad al Führer contra ataques mágicos.

La Justice Society of America fue el primer grupo de héroes de DC y Jay era pieza fundamental del equipo.

La Justice Society of America fue el primer grupo de héroes de DC y Jay era pieza fundamental del equipo.

No obstante, de aquellos grandes años en los que los lectores sentían gran estupor por las historias de superhéroes relacionadas a la Segunda Guerra Mundial, se pasó bruscamente a un período en el que la popularidad de los justicieros impresos decayó casi por completo. Y la publicación del asombroso velocista no fue la excepción. Así las cosas, All-Flash, historieta plenamente dedicada a las aventuras de Jay, fue discontinuada en 1948 y luego de haber sumado 32 números a su historial. En tanto, Flash Comics, la antología que lo había visto nacer, culminó tras 104 entregas, un año más tarde. Sin embargo, los guionistas de su historia, que sentían un gran cariño por el personaje que habían creado, decidieron darle un final abierto a su cruzada, con la fuerte convicción de que volveríamos a ver a Jay Garrick en un futuro: tres de sus principales villanos (Fiddler, Thinker y Shade) construyeron una máquina de resonancia capaz de modificar las vibraciones de Keystone City. De esa manera, lograron hacer que desapareciese completamente del mundo real, poniendo a todos sus habitantes en animación suspendida y consiguiendo que el resto del mundo borrara de sus memorias la existencia misma de la ciudad. Claro está que, algunos años más tarde, llegaría alguien más a arreglar este desastre…

BARRY ALLEN

Barry Allen apareción recién en 1956. Pero, con él, Flash alcanzó el pico de grandeza editorial.

Barry Allen apareció recién en 1956. Pero, con él, Flash alcanzó el pico de grandeza editorial.

Tuvieron que pasar siete años para que DC Comics volviera a dar vida a Flash. Sin embargo, el ansiado regreso no fue de la mano de Jay Garrick, sino de un personaje completamente diferente: Bartholomew Henry Allen. Visto por primera vez en Showcase #4, de octubre de 1956, y nuevamente ideado por Gardner Fox, aunque ahora acompañado por Bob Kanigher y Carmine Infantino; Barry fue la respuesta editorial a las pretensiones de un público muy diferente al que había tenido su antecesor. Los lectores ya no tenían ganas de que se les dieran explicaciones fantásticas para los orígenes de los héroes y, por ello, se instauró una trama en la que Allen, un científico forense del Departamento de Policía de Central City con la reputación de tomarse sus compromisos de manera muy cansina, fuera protagonista de un accidente en su laboratorio que lo convirtiera en “lo imposible”: cuando se disponía a acomodar su lugar de trabajo e irse a su casa, un rayo ingresó por la ventana del edificio e impactó en su cuerpo mezclándose con algunos químicos que el mismo estruendo había derramado. Hospitalizado con quemaduras del más alto grado, Barry se despertó después de un largo tiempo sólo para descubrir que ahora poseía su característica habilidad de moverse a velocidades increíbles. Y, obviamente, la usó para convertirse en uno de los justicieros más amados de todos los tiempos.

Dos versiones del accidente de Barry Allen: la primera, del piloto de la serie de 1990. La otra, perteneciente al nuevo universo televisivo.

Tomando el nombre de Flash del héroe de historietas favorito de su infancia (sí, adivinaron: Jay Garrick era un personaje de cómics – o eso creía Barry – en aquella renovada continuidad) y siendo el primer personaje central de una serie en portar prendas ceñidas al cuerpo, el segundo velocista de DC fue uno de los pilares de la Edad de Plata del género, un período en el que la magia había quedado en el olvido y en el que todo acto, por mínimo que fuere, requería una explicación científica. Así, por ejemplo, existían detalles perfectamente diseñados como el hecho de que Barry podía almacenar su reluciente traje rojo en un anillo, gracias a que éste contenía en su interior un gas que comprimía la tela hasta volverla miniatura y suspendía la dosis para que éste se eyectase, cuando fuera requerido.

El nacimiento del segundo Flash también representó la llegada de los villanos más regulares de los velocistas. Uno de ellos fue el Capitán Frío.

El nacimiento del segundo Flash también representó la llegada de los villanos más regulares del velocista. Uno de ellos es el Capitán Frío.

Aun con el fuerte arraigo que había producido en el público el segundo Flash, ahora conocido como el Corredor Escarlata (por los rasgos de aquel color en su traje), Gardner Fox todavía tenía un asunto pendiente con su primera creación y, en Flash #123, cumplió la meta de rescatar a Jay Garrick de la animación suspendida en la que lo había dejado cuando lo obligaron a dar un final a su serie, en 1949. En un arco argumental denominado “Los Flash de dos mundos”, Barry comenzó a vibrar a cierta frecuencia y consiguió, así, transportarse a la olvidada Keystone City. Descubriendo que Jay no era solamente el personaje de historietas que lo había inspirado para convertirse en un héroe, sino un ser absolutamente real; Barry lo despertó del letargo y, juntos, detuvieron a Fiddler, Thinker y Shade. De este modo, luego de salvar a todos los habitantes de Keystone y de restaurar en el mundo las memorias de esta ubicación, Jay permaneció en ella, en una suerte de retiro junto a su esposa. Sin embargo, la importancia de aquella aventura iría más allá que el propio espectro de los velocistas y posibilitaría la idea de dimensiones paralelas en un Multiverso, poniendo la piedra fundamental para la mayor historia jamás contada en las historietas: Crisis en Tierras Infinitas, que llegó recién en 1985.

Cubierta original de Flash #123 y su reconstrucción para la segunda temporada de The Flash, con Teddy Sears como Jay Garrick.

Cubierta original de Flash #123 y su reconstrucción para la segunda temporada de The Flash, con Grant Gustin (Barry) y Teddy Sears (Jay Garrick).

Por otro lado, fue con Barry Allen que nació el auténtico mito de Flash y también la mayoría de sus enemigos más reconocidos: el Capitán Frío y sus Rogues o “Renegados” (Heatwave, Golden Glider, Amo de los Espejos, etc.), el Bromista, Gorila Grood y el implacable Flash Reverso. Con él, también llegaron historias que pusieron a DC Comics en la cima del mercado y allí han sostenido a la editorial hasta hoy: junto con el segundo Linterna Verde (su gran amigo, Hal Jordan), la segunda Canario Negro (Dinah Lance) y el Detective Marciano, fundaron la Liga de la Justicia de América, a principios de los años ‘60s. Equipo al que no tardarían en añadirse los nombres de Superman, Batman y Aquaman, entre otros. Además, que fue gracias a ese paso que pudimos ver las primeras relaciones afectivas de Barry, quien sentía una fuerte atracción por Canario Negro y Zatanna, aunque terminó desistiendo de ellas por entender que su verdadero amor era Iris West, una chica que – en realidad – había sido enviada desde el futuro a nuestra época (aunque ella no lo sabía en absoluto) y trabajaba como reportera en el Picture News de Central City.

Barry fue uno de los fundadores de la consolidada Liga de la Justicia, equipo alma de DC Comics a través de generaciones.

Barry fue uno de los fundadores de la consolidada Liga de la Justicia, equipo alma de DC Comics a través de generaciones.

Y su historia con Iris no es un detalle menor en la vida de Barry. Desde el hecho de que la pelirroja se enteró de que era Flash porque él se lo susurró dormido durante la noche de bodas y guardó el secreto por muchos años, hasta la circunstancia de que el némesis de su marido, Eobard Thawne, tenía una severa obsesión con ella y acabó por asesinarla para ver que el velocista sufriera hasta en sus huesos por la pérdida de un ser amado. La muerte de su amada, a comienzos de la década del ’80, fue el detonante de una de las épocas más oscuras de la figura de Flash y de un personaje de los cómics en general. Parecía que el Corredor Escarlata no podía salir del pozo de tristeza en el que había caído y, sin olvidar esa pena gigantesca, también tenía que cumplir con su rol de héroe de una manera muy turbada. El alivio a sus publicaciones llegó con la aparición de un nuevo romance, Fiona Webb. Sin embargo, éste no duró demasiado, dado que Zoom también intentó asesinarla el día en que se iban a casar. Si bien Flash logró detener a su enemigo y terminó asesinándolo accidentalmente, Barry no llegó a su boda y esta circunstancia hizo que Fiona adquiriera algunos trastornos psicológicos, que la apartaron de él para siempre.

Aunque pasada por la tragedia, la historia de amor de Barry con Iris es una de las más grandes de las historietas.

Aunque pasada por la tragedia, la historia de amor de Barry con Iris es una de las más grandes de las historietas.

Sumando males, Barry fue citado a declarar por la muerte del misterioso hombre vestido de amarillo durante su boda y acabó siendo encontrado como el principal sospechoso, tanto de este acontecimiento como de la desaparición de Iris anteriormente. Por lo que las causas judiciales acabaron siendo otro gran trastorno para Allen. Sin embargo, al descubrir que el jurado estaba siendo manipulado por una entidad psíquica del futuro, viajó al siglo XXX para descubrir el origen de la misma y, tras acabar con esa amenaza, se topó con Iris, quien provenía de aquel tiempo. Allí, reunido con su amada nuevamente, Barry decidió colgar su manto y retirarse de la actividad como justiciero, a la espera del nacimiento de sus hijos.

El Flash Reverso siempre llevó a Barry hasta sus límites heroicos y morales.

El Flash Reverso siempre llevó a Barry hasta sus límites heroicos y morales.

Desgraciadamente para Barry Allen y para sus millones de fanáticos, su momento fuera del rubro sumido en la plena felicidad se prolongó apenas algunos números, ya que la gran tragedia se sumiría en el Universo DC con la llegada de Crisis en Tierras Infinitas, el gigantesco crossover de todos los personajes de la editorial, ideado por Marv Wolfman y George Pérez en 1985. En sus páginas, Flash regresa de sus vacaciones en el futuro para avisarles a los otros héroes de la editorial neoyorquina sobre la amenaza del Anti-Monitor y, con el fin de destruir el cañón de antimateria de este tremendo antagonista, corre a una velocidad superior a la que jamás lo había hecho y termina desintegrándose hasta su completa desaparición. La muerte de Barry en la primera Crisis sentó un precedente absoluto en la historia de los cómics, dado que, hasta aquel momento, nunca se había dado el deceso de una figura de tal talla. Y lo cierto es que su fallecimiento (tal como fue expuesto en aquel momento. Hoy sabemos que no fue tan así) no fue una muerte común en las historietas, ya que el segundo Flash pasó 23 años fuera de la continuidad de DC Comics.

La muerte de Barry Allen en Crisis en Tierras Infinitas fue uno de los momentos que más marcó a los lectores de DC.

La muerte de Barry Allen en Crisis en Tierras Infinitas (1985) fue un momento que marcó a los lectores de DC.

A pesar de su muerte, el legado de Barry para las futuras historias de Flash fue enorme. No sólo porque él entrenó – sin saberlo – a su sucesor, sino porque además dejó un linaje de velocistas formidables, que se plasmó a corto plazo con el nacimiento de los Gemelos Tornado, Don y Dawn Allen, niños a los que Iris dio a luz luego de los acontecimientos de Crisis en Tierras Infinitas. El primero, futuro padre de Bart Allen, de quien hablaremos luego. Su hermana Dawn, madre de otra corredora del futuro y miembro de la Legión de Superhéroes, Jenni Ognats, mejor conocida como XS.

WALLY WEST

Wally West fue el tercer Corredor Escarlata del Universo DC.

Wally West fue el tercer Corredor Escarlata del Universo DC.

Wallace Rudolph West hizo su debut en diciembre de 1959, en el número 110 de The Flash. Creado por John Broome y Carmine Infantino, inicialmente estuvo destinado a ser el ayudante del segundo Flash en sus aventuras contra el mal. Sobrino de Iris West, Wally sufrió el mismo accidente que le había dado sus poderes a Barry durante una visita escolar al laboratorio de la Central de Policía de Central City. De esta manera, adquirió las habilidades de velocista y con la tutoría de su tío y – posteriormente – también de Jay Garrick, fue tomando relevancia como Kid Flash, para luego apartarse de la serie regular del Velocista Escarlata y comenzar a participar activamente en las historias de los Jóvenes Titanes, tejiendo fuerte amistades con el primer Robin, Dick Grayson, y también con Aqualad. Curiosamente, aunque su génesis resultara bastante absurda en un principio (por el hecho de que se repitiera el mismo accidente, en el mismo laboratorio), Wally terminó volviéndose uno de los rostros centrales de DC y una de las pocas figuras que envejecieron en las páginas, pasando de un simple sidekick a un gran héroe, como su amigo Richard Grayson.

Aunque llegó a ser uno de los héroes más grandes de DC, Wally comenzó apenas como un ayudante de su tío, Kid Flash.

Aunque llegó a ser uno de los héroes más grandes de DC, Wally comenzó apenas como un ayudante de su tío: Kid Flash.

Tras la muerte de Barry Allen, Wally se convirtió en el tercer Flash, en el número 12 de Crisis en Tierras Infinitas (marzo de 1986). Además, para evitarle la pena, Jay y Joan lo invitaron a vivir con ellos en Keystone City. Por lo cual, el tercer Flash fue defensor de aquella ciudad regularmente y no de Central City como su tío. A partir de allí, los seguidores del Relámpago Humano comenzaron a sentir enormes diferencias en su personaje favorito. En primer lugar, porque Wally no era un corredor tan veloz como Barry, debía comer grandes cantidades de comida para ajustarse a su metabolismo y, finalmente, porque simplemente repetía – sin mucho sentido – origen y habilidades de su antecesor. Sin embargo, esa reticencia en el público se desvaneció completamente en la década de 1990, cuando la serie de Flash acabó en las manos del gran Mark Waid.

Wally tomó el manto de Flash luego de la muerte de Barry, en Crisis en Tierras Infinitas.

Wally tomó el manto de Flash luego de la muerte de Barry, en Crisis en Tierras Infinitas (1985).

Con sus guiones, Waid instaló la idea de la Fuerza de Velocidad como una explicación aún más científica al lugar del que provenían los poderes de los velocistas e hizo que Wally fuese capaz de transmitir esa energía a otras personas u objetos. Además, ahora era capaz de crear un traje puramente desde la Fuerza de Velocidad, el cual también había tenido un rediseño de los dibujantes, dejando de verse la pupila en sus ojos y con una “V” pronunciada en el medio de su cinturón. Así, se incrementaron sus habilidades y se allanó el camino con gran entusiasmo para que alcanzara el zénit en la década del 2000, con la aparición de Geoff Johns como el escritor estrella de DC. Con el nuevo milenio, también se hizo hincapié en la importancia de que Wally tuviese una vida amorosa con Linda Park (personaje que tuvo una aparición en la serie de The Flash como una esporádica compañera de Barry Allen) y en que recuperase talentos clásicos como vibrar para atravesar objetos o hacer que éstos exploten.

Wally West era el Flash de la recordada serie animada de la Liga de la Justicia, que fue de 2001 a 2006.

Al igual que su antecesor, Wally también dejó un gran legado a la familia de velocistas. Con Linda, tuvo gemelos: Jai y Iris West II (que, años más tarde, sería la segunda Impulse), los cuales, en un inicio, se creía que habían muerto luego de que su madre fuera atacada por el Flash Reverso mientras estaba embarazada. Sin embargo, mientras sus hijos aún eran muy pequeños, Wally y toda su familia desaparecieron de la continuidad de DC, en la saga Crisis Infinita, evento que fue de diciembre de 2005 a junio de 2006 y celebró los veinte años de Crisis en Tierras Infinitas. Al escaparse de la realidad por varios años, el manto de Flash debía pasar a alguien y el elegido para semejante tarea fue…

BART ALLEN

El último nombre de la lista de Flash es Bart Allen, el nieto de Barry nacido en el futuro.

El último nombre de la lista de Flash es Bart Allen, el nieto de Barry nacido en el futuro.

El mundo conoció a Bartholomew Henry Allen II en el número 91 del segundo volumen de Flash, en junio de 1994. Creado por Mark Waid y Mike Wieringo, Bart era el nieto de Barry Allen, nacido en el siglo XXX. A diferencia de los otros tres personajes que portaron el traje de Flash, éste había nacido con la habilidad de desplazarse a súper velocidad, heredada por su abuelo y su padre. Sin embargo, esta condición no fue de lo más favorable para él en su época, dado que, así mismo, tenía una enfermedad en su metabolismo, que lo hacía envejecer extremadamente rápido, al punto de aparentar 12 años cuando ciertamente tenía dos. En adición a esto, no era capaz de controlar sus habilidades y resultaba imposible detenerlo cuando comenzaba a correr, por lo que había sido criado en una cámara de realidad virtual sin acceso al mundo exterior.

La primera identidad secreta de Bart fue Impulse.

La primera identidad secreta de Bart fue Impulse.

Bart fue rescatado de su “encierro” por su abuela Iris, quien lo llevó al siglo XX, en el que Wally West lo entrenó y lo ayudó a controlar sus poderes y su metabolismo hiperactivo, hasta que terminó por adquirir la identidad de Impulse y sumarse a su cruzada contra el crimen. Aunque en realidad su alias fue elegido por Batman como un aviso a sus propios compañeros de lo peligroso que podía ser el nieto de Barry, Impulse se convirtió en una pieza importante en el engranaje del Universo DC y fue fundador del grupo conocido como la Young Justice. Adoptado por Jay y Joan Garrick, Bart creció en Keystone City y, tras la separación de su primer equipo, se unió a los Jóvenes Titanes. Su estadía con la agrupación de sidekicks duraría bastante, pero no como Impulse: luego de que Deathstroke le quebrara la rótula, pasó un tiempo inactivo, que destinó a conocer la historia de sus antecesores. Investigando, le llamó poderosamente la atención el nombre de Kid Flash, viejo alias de Wall, y decidió regresar a la actividad con dicha identidad, en Teen Titans #4 de diciembre de 2003.

Tras varios años como Impulse, Bart Allen tomó el manto de Kid Flash y se convirtió en una pieza central de los Jóvenes Titanes.

Tras varios años como Impulse, Bart Allen tomó el manto de Kid Flash y se convirtió en una pieza central de los Jóvenes Titanes.

Por tres años, Bart fue un formidable Kid Flash, mucho más maduro de lo que Wally había sido cuando utilizaba el traje amarillo. Sin embargo, prontamente sería llamado a dar un salto de calidad argumental, cuando el tercer Flash desapareciera de la realidad en Crisis Infinita, evento en el cuál se pudo ver fugazmente al espectro de Barry, encerrado en la Fuerza de Velocidad, tratando de ayudar a su nieto a detener a Superboy Prime. Algunos números después de que Bart sea arrastrado hacia esta energía, reapareció con un cuerpo adulto y con el traje de Flash. Luego, se supo que había estado varios años en otra dimensión y que la Fuerza de Velocidad había quedado destruida, justo después de que pudiese sacar de ella el traje de su abuelo.

En Crisis Infinita, Bart tiene un fugaz encuentro con su abuelo.

En Crisis Infinita (2005-2006), Bart tiene un fugaz encuentro con su abuelo.

Con el residuo de sus poderes, Bart luchó en la batalla de Metrópolis para salvar a los Jóvenes Titanes de Superboy y algunos de los enemigos más temibles del Universo DC. Aunque, luego de la contienda, terminó devolviéndole el manto a Jay Garrick, diciéndole que ahora él había quedado como el hombre más veloz de la Tierra, debido a que no iba a conseguir recuperar sus habilidades. No obstante, el chico del futuro continuó su lucha por dominar el remanente de la Fuerza de Velocidad que tenía en su organismo y finalmente se convirtió en el cuarto Flash, en el número dos de The Flash: The Fastest Man Alive, de septiembre de 2006, arco en el que se vistió de Corredor Escarlata para rescatar a los empleados de los Laboratorios STAR luego de una explosión, incluida su novia Valerie Perez.

Bart estuvo poco más de un año al frente de la serie regular de Flash, pero no duraría demasiado como el Corredor Escarlata.

Bart estuvo poco más de un año al frente de la serie regular de Flash, pero no duraría demasiado como el Corredor Escarlata.

Concluido ese altercado, Bart decidió mudarse a Los Ángeles para reiniciar su vida. Sin embargo, el aire fresco le iba a durar muy poco. En Keystone, comenzó a levantarse una nueva amenaza junto a los Rogues: Inertia, un clon suyo, hecho a partir de su material genético. El mismo construyó una máquina para drenar la Fuerza de Velocidad del cuerpo de Bart y ésta tuvo éxito, de cierto modo. En vez de almacenarla y que la energía absorbida pudiese ser reubicada en el cuerpo de Inertia, el aparato se volvió inestable y se convirtió en un explosivo con el nivel de varias bombas atómicas, que además estaba en manos de los villanos más peligrosos de Flash. Con la ayuda de su novia, Bart se enfrentó a los malvados, luchando contra ellos sin sus poderes de velocidad para distraerlos mientras Valerie desactivaba la máquina. Y, aunque la chica logró desarmar el amenazador dispositivo, el nieto de Barry fue herido de muerte en su enfrentamiento con el Capitán Frío, Heatwave y Weather Wizard. Dejando, así, la plaza de Flash nuevamente vacía.

Valerie, llorando por la muerte de Bart. Otro crudo momento en la historia de los corredores.

Valerie, llorando por la muerte de Bart. Otro crudo momento en la historia de los corredores.

A partir de allí, emprenderían su regreso algunos viejos conocidos…

EVENTOS POSTERIORES

Aunque Wally West regresó a su rol por un tiempo, el manto de Flash estaba esperando el regreso de su portador más emblemático.

Aunque Wally West volvió a su rol por un tiempo, el manto de Flash estaba esperando el regreso de su portador más emblemático.

Un tiempo después de que Wally desapareciera en Crisis Infinita, se supo que él y su esposa, Linda, en realidad se habían retirado a un mundo alienígeno, Savoth, en el que criaron a sus hijos. Sin embargo, cuando Bart murió, algunos integrantes de la agrupación futurista conocida como la Legión de Superhéroes aunaron sus habilidades para traerlo nuevamente a la Tierra con el fin de que la Fuerza de Velocidad no desapareciera al morir el último Flash. Y, así, durante un calendario, Wally regresó a la actividad como el Velocista Escarlata (la verdad es que, editorialmente, Bart Allen no había funcionado del todo en ese rol). Sin embargo, en un nuevo pase argumental, se cerró el ciclo de resurrecciones trayendo nuevamente a la continuidad de DC al legendario Barry Allen, mientras West y Jay Garrick investigaban el asesinato de Orion, en la saga Crisis Final, de 2008.

Barry Allen regresó a la continuidad de DC tras 23 años, en Crisis Final (2008).

Barry Allen regresó a la continuidad de DC tras 23 años, en Crisis Final (2008).

A pesar de que sus amigos y familia estaban felices de su regreso, Barry no dejaba de permanecer inquieto por saber cómo había sido posible que él regresara de la Fuerza de Velocidad y no así otros corredores de la editorial como Max Mercury y Johnny Quick, también amigos suyos. Reticente a los festejos en su honor, tuvo varios momentos de introspección con la ayuda de su gran amigo Hal Jordan (quien también había regresado de la muerte en el Universo DC). Barry sentía que su regreso había sido innecesario y, luego de que un malévolo corredor llamado Savitar escapara de la Fuerza de Velocidad a través de su rastro y se desintegrara frente a él, fue poseído por la identidad siniestra de Flash Oscuro.

Con un título impactante, "Flash: Renacido", DC trajo a la vida nuevamente a uno de sus más grandes soldados.

Con un título impactante, “Flash: Renacido“, DC trajo a la vida nuevamente a uno de sus más grandes soldados.

Al ver el mal que sería capaz de causar como Flash Oscuro, Barry decidió regresar a la Fuerza de Velocidad para nunca más salir y allí se encontró con los otros corredores atrapados en ella. En aquel, se supo también que el causante de todos los males que Allen había vivido en su vida habían sido causados por el Flash Reverso. Éste había enviado un pulso a la Fuerza de Velocidad para retirar la conciencia de Barry cuando el segundo Flash entró en ella y, luego, había sido el responsable de su regreso, con el fin de crear la Fuerza de Velocidad Negativa. Además, su némesis le aseguró que le faltaba propinarle un último golpe a su espíritu: viajar a través del tiempo y asesinar a Iris antes de que pudiese conocerla. Con la ayuda de los otros Flash, Johnny Quick y Max Mercury, Barry logró detener al villano y ese fue su gran impulso para retomar la actividad como el Flash principal del Universo DC. Una regularidad que se mantiene hasta la actualidad y por la que han pasado circunstancias muy determinantes para la editorial, como el evento Flashpoint (2011), del cual fue protagonista absoluto, y más allá de algunas otras modificaciones en la continuidad de sus historias – como el hecho de que Bart Allen regresó a la vida para los Nuevos 52 o que la estética de Wally West, muy recientemente, fue reconstruida como la de un joven birracial (tal como estará caracterizado en el nuevo volumen televisivo de The Flash, interpretado por Keiynan Lonsdale) –.

La familia de Flash es numerosa, pero sus miembros guardan una enorme coherencia entre sí y comparten sus valores más profundos.

La familia de Flash es numerosa, pero sus miembros guardan una enorme coherencia entre sí y comparten sus valores más profundos.

Si bien la identidad de Flash ha pasado por varios personajes a lo largo de la historia, no quedan dudas que el Corredor Escarlata es una de las piezas más grandes del rompecabezas de DC Comics. Su lugar en el universo de la editorial no sólo está medido por la fortaleza de sus historias a nivel argumental y por la severa sinergia que ha tenido desde que éstas comenzaron a publicarse en 1940, sino también en los grandes valores que transmiten para diferenciarlo de otros justicieros enmascarados. Un héroe para el que no sólo priman sus ideales y habilidades, sino también la necesidad de confiar en un mundo mejor partiendo desde proteger a su propia familia. Una figura que, a pesar de las muertes pasajeras que pudiesen tener los portadores de su manto, ha demostrado ser más que inmortal y meritorio a seguir corriendo por muchos años más…

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2 Comments en Cuatro relámpagos: conocé a todos los Flash de los cómics

  1. de el binieto de barry allen se convierta en un nuevo superhéroe

  2. y de que el binieto se llame “DESTELLO”

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