De paseo por la Isla Calavera: el análisis de Kong (sin spoilers)

CINE / KONG: LA ISLA CALAVERA

Kong llegó a los cines el 9 de marzo.

Kong llegó a los cines el 9 de marzo.

La nueva película del rey de los simios es todo lo que promete: una versión moderna del gran monstruo americano con un guion notable, personajes construidos al centímetro, mucho dinamismo y una perfecta cuota de terror. El mito está de regreso y ya se empieza a palpitar su trepidante mano a mano con Godzilla.


Por Damián Herrera | dherrera@elsitiodelheroe.com

Kong: la Isla Calavera (Kong: Skull Island) puede que no haya sido una de las películas más esperadas por los fanáticos de las cintas de aventura y ciencia ficción para el arranque de este 2017. Sin embargo, la intriga que había sembrado gracias al gran trabajo comunicativo de sus distribuidoras, Warner Bros. y Legendary Pictures, en las semanas previas al estreno lo convirtieron en el largometraje a no perderse en marzo (junto con Logan, por supuesto). Y, si hay algo que vale la pena aclarar, antes de desandar cualquier análisis sobre el regreso del gran simio a la pantalla grande, es que éste vale sumamente la pena ser apreciado.

Tom Hiddleston y Brie Larson son los protagonistas de Kong: la Isla Calavera.

Tom Hiddleston y Brie Larson son los protagonistas de Kong: la Isla Calavera.

La ejecución del director Jordan Vogt-Roberts es sublime: la utilización de un cromatismo sumamente bélico, las instancias significativas de la cultura popular y militar, la inserción de una banda sonora muy representativa de la época en la que transcurren los hechos y las geniales tomas conseguidas para engendrar terror ante la inmensidad de las criaturas que desfilan a lo largo de las dos horas que se extiende la película. Sin embargo, uno – si no el mayor – de atractivos de esta nueva aparición del “Rey” es que – por fin – fue sacado de su clásica casilla de la depresión de los años ’30, la inocente actriz rubia de Broadway que se gana su corazón y las arcaicas avionetas disparándole en el rascacielos más alto de Nueva York.

► Más feroz que nunca, Kong regresó para una historia diferente.

Dan Gilroy y Max Borenstein se lucieron con un guion que posiciona al emblema del cine de monstruos norteamericano en el final de la década del ’70 y lidia con el clima oscuro del desenlace de la Guerra de Vietnam con todo tipo de representaciones. Además, los personajes de esta nueva encarnación no caen en clichés cinematográficos de otros tiempos, sino que son caracteres sumamente construidos a partir de temáticas sociales muy fuertes – el estrés postraumático de la guerra, el soldado que no logra reinsertarse en la sociedad, el lugar de la mujer en aquella época, la mirada inglesa en un mundo que ya no parece integrar a Gran Bretaña y algunas otras cuestiones ricas de contexto –.

La elección cromática no es al azar. Kong refleja el peso de la Guerra de Vietnam a lo largo del film.

La elección cromática no es al azar. Kong refleja el peso de la Guerra de Vietnam a lo largo del film.

Todos estos detalles, desde luego, se plasman con un enorme sentido de perfeccionismo con intérpretes que salen de la media. No hace falta hacer pedir aplausos por la enorme capacidad que tiene Samuel L. Jackson para llevar a cabo su papel como el sumamente traumado coronel Preston Packard, que se aferra a cualquier excusa para seguir teniendo una misión como militar y que entiende que no hay nada para él más allá del campo de batalla. Pero, sí puede resultar toda una revelación – y sobre todo para aquellos que sólo tenemos registro de él como Loki, el hermano de Thor en el Universo Cinematográfico de Marvel – el grandísimo trabajo de Tom Hiddleston como el duro y experimentado James Conrad, guía absoluto de este grupo de exploración que llega a la isla de Kong. Aunque, claro, otro agregado para los comiqueros es la inclusión de Brie Larson en el rol de Mason Weaver, una chica que exhibe valentía, destreza física y convicción; características que, sin dudas, deberá plasmar cuando dé vida a Carol Danvers en Avengers: la Guerra del Infinito (Avengers: Infinity War, 2018) y Capitana Marvel (Captain Marvel, 2019).

► Tom Hiddleston se destaca en el papel de James Conrad.

Otro de los grandísimos puntos a favor que tiene el metraje es el muy buen uso de los efectos especiales. Si bien es cierto que una película de este tipo exige que se invierta en gran cantidad en la utilización de animaciones digitales, lo cierto es que no existe un abuso de ellas y la cinta no se ve, para nada, sobrecargada de agregados por computadora. La pureza de las locaciones y el uso de técnicas para dar vida a Kong y a los monstruos que enfrenta se encuentran realmente bien balanceadas y eso permite que la historia vaya siempre para adelante. A través de esto, las tomas de lucha entre los titanes de la Isla Calavera son sumamente notables y, casi tan bien que no parece a propósito, nos hacen contar las horas para que llegue el 29 de mayo de 2020, fecha en la que finalmente tendremos en las salas la contienda entre el rey de los simios y el temible Godzilla (cuya inmensidad ya medimos en 2014, con las también comiqueras apariciones de Aaron “Kick Ass” Taylor-Johnson y Elizabeth “Bruja Escarlata” Olsen).

► Las escenas de lucha entre Kong y sus monstruosos enemigos son un despliegue brillante de animación y efectos.

En conclusión, Kong: la Isla Calavera es una cinta de ocho puntos para arriba, con una trama, personajes y efectos que se acomodan de la mejor manera para entregar un producto de calidad. Absolutamente digna de ser vista al menos una vez, incluso por aquellos que no conocen ninguna otra versión del gigante gorila. Y, si bien comparte universo con el film Godzilla de 2014, puede ser apreciado de manera individual sin ningún tipo de problemas, dado que ambas pasan en franjas temporales diferentes. Todo es cuestión de ir al cine, sentarse y disfrutar de una película dinámica, intensa y sumamente pensada para la satisfacción del espectador. ¡Que viva el Rey!…

► VOTÁ EN LA ENCUESTA:


Deja un comentario.

Tu dirección de correo no será publicada.


*